Bajo las estrellas que se ven desde el acantilado dos almas parecen bailar. Una mujer de pelo rojizo como el fuego y ojos verdes como esmeraldas, y un hombre de cabello negro y ojos azules.
Ropas asiáticas decoran el cuerpo estilizado de esa mujer de tan curiosas facciones. Un rostro que muchos consideraban perfecto. Pero pocos sabían lo que se escondía bajo su mirada angelical. Ese hombre, no lo sabia y acepto bailar junto a ella esa noche, durante la cual miro la luna por ultima vez.
La luna llena alzada al lado de sus hermanas las estrellas aguardo en silencio esperando a que se terminara la noche.
El baile de la extraña mujer hizo que poco a poco ese hombre empezara a marearse. Todo a su alrededor daba vueltas y se movía al son de una música inexistente mientras la mujer seguía con su baile frenético sin cesar, su piel parecía brillar entre la oscuridad de la noche. Cuando el hombre debía hacer grandes esfuerzos para no caer al suelo ella dejo de bailar. Sus ojos verdes se volvieron de color carmesí y de sus rosados labios sobresalían dos colmillos blancos como la nieve. Sus pasos lentos la llevaron en poco tiempo al lado de ese hombre que no entendía lo que sucedía, miraba la luna, teñida de color rojo cuando sintió una leve punzada en el cuello. Ella le había mordido. Sin prisa empezó a beber la dulce sangre de aquel cuerpo que lentamente se quedaba sin vida. Sentía como sus fuerzas se renovaban, y el placer de beber ese preciado elixir de juventud le hacia desear tener más. Pero como todo, se termino.
Dejo el cuerpo inerte en el suelo y miro el cielo estrellado, tan bellas parecían las estrellas. Todas ellas acompañadas de sus iguales, era algo que esa mujer no tenia y no llegaría a tener nunca. La soledad que le envolvía era su refugio a todo mal y a la vez la condena que le dañaba noche tras noche. Los de su raza ya no le aceptaban, no se acordaba que hizo ni el porque, solo sabia que algo no les había gustado y por ello se había quedado sola. Pero siempre intentaba romper las cadenas que la unían a la soledad intentando contactar con alguien de su misma condición, alguien que había vivido como ella bajo la sombra.
2 Comments:
A pesar de relatar un asesinato, es un escrito romántico, delicado, exquisito y triste. No creo que le falte nada más, la imaginación ya hace el resto recreando mejor el ambiente.
A pesar de que el ritmo del baile vaya aumentando y se descontrole un poco, la lectura se puede acompañar con "Claro de Luna" de Beethoven, es genial y le da un toque mas triste y melancólico si cabe.
Sigue publicando y escribiendo, tus textos tienen una gran personalidad y eso es muy bueno.
Me gusta =)
Las imágenes de Favole siempre me han gustado mucho tbn.
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