
Más que una presencia, menos que una sombra. Se fundía en la oscuridad de la noche, la luna se había escondido para ayudarla.
En silencio, pasos que se oían menos que su inexistente respiración. Pero pronto tendría demasiada hambre. Podía oír el latir de los corazones vivos, el correr de la sangre por esos cuerpos cálidos. Ella ya había perdido todo aquello hacia mucho. No lo encontraba en falta. Estaba bien, estaba muerta pero se sentía viva. Y más cuando dejaba fluir todos sus deseos.
Se sentía libre como pocas veces lo había sido. Andando con cautela por aquellas calles llenas de noche y tinieblas.
Los vio, eran una pareja como tantas había visto otras noches, como tantas habían perecido entre sus manos.
Sonrió.
Retiro la capucha, su pelo negro bailo al son del viento, sus pies agiles danzaron encima los adoquines viejos. Sus ojos brillaron a pesar de la escasa luz, y sus agiles manos fueron a buscar su objetivo.
Lo había hecho cientos de veces, un susurro al oído, un beso tierno en los labios... y mientras con las manos rompía la frágil piel humana. El corazón su objetivo, lo único que podía desear de las humanas.
La mujer apenas la había visto. Tan solo sintió el roce de su piel, y un pinchazo en el corazón. Pero la vida se le escapo con tal rapidez que no supo que sucedía siquiera.
El cuerpo cayo inerte en el suelo, desangrándose.
Su rostro blanco manchado de sangre hacia de su sonrisa aun más siniestra.
Clavo sus ojos negros sobre los del hombre. No podría moverse, ambos lo sabían. Paralizado deseaba gritar, llorar por su amada, luchar... pero nada...
3 Comments:
Porqué será que controlas tanto el mundo de la noche. Peeeeeeero... esas repeticiones... cuidalas mujer, que es una pena. Para la proxima no quiero ver ni una ;)
Ooooh :O
Asesina despiadada y fria.
Me gustan tus textos :D
-KevnesS, el Vasto Lorde-
Guau.. Me encanta ^^
Te sigo
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