Un corazón muerto, un corazón podrido...¿aún puede sentir?
Unos ojos secos, muertos...¿siguen viendo?
La no-muerta giro la cabeza, primero a un lado, luego al otro. Lo único que veía era el vacio que algunos dejaban y el espacio que otros cubrían como si nada.
¡Que fácil es remplazar a aquellos que se van! Y no solo es con "ellos", también con aquellas pequeñas cosas que ayudan a uno a levantarse cada mañana.
¿Pueden remplazar también aquello que sintieron? ¿Y todo lo que vieron?
Xhësa se "mira" a si misma... no necesita ojos para ver. No necesita corazón para sentir. Ella sigue viendo y sintiendo. Ve aquel vacio, siente esa soledad que dejan... lo que no ve es aquello que intenta llenar el hueco. No entiende ese remplazo, y esa aceptación hacia el mismo por los demás...¿Son los años?¿ es por ser no-muerta?...
La sacerdotisa empieza a andar por la ciudad vacía. Observa a todos, en silencio... nadie repara en ella. ¿Quién iba a mirarla? Ahí donde la carne y la piel no estaban en proceso de putrefacción había solo el blanco hueso. Su cabello estaba debilitado, parecía que en cualquier momento iba a caerse todo. No es agradable de ver.
Pero no es solo eso... Ellos tienen corazón y no sienten. Ellos tienen ojos y no ven...¿Por que?

0 Comments:
Post a Comment